La Leyenda
Cuenta la leyenda, que un jinete a lomos de su caballo mientras cabalgaba hacia la Villa de Gerena en una noche de tormentas. A la altura del arroyo de las Torres, lugar donde se encuentra actualmente la Ermita de Ntra. Sra. de la Encarnación y que delimita Gerena con Guillena, el caballo se desbocó, debido a un rayo que cayó cerca. El caballo ciego por el miedo, empezó a galopar sin control dirigiéndose hacia el precipicio del barranco, mientras el jinete intentaba detener a su caballo sin éxito alguno.
Por intercesión de la Virgen, el caballo se detuvo justo al borde del precipicio del barranco, dejando marcada en la piedra la herradura debido a la fuerza con la que pisó. El jinete descendió de su montura, y bajo a la cueva que había justo debajo de la piedra donde freno el caballo, encontrando allí la imagen de Nuestra Señora de la Encarnación envuelta en trapos. El jinete corrió hacia Gerena lo más rápido posible para contar lo sucedido.
La imagen fue conducida inmediatamente a la Iglesia Parroquial y al poco tiempo los vecinos de Gerena le edificaron una ermita, próxima al sitio de su aparición en el siglo XIV, siendo modificada en el siglo XVII. Dicha huella, ha perdurado hasta nuestros días, y es el punto donde todos los años, esta leyenda es contada año tras año a las nuevas generaciones, para que así perdure en el tiempo.
Aunque no hay constancia desde cuando se escondió la Imagen allí, lo más probable es que la llevara un cristiano durante la invasión almorávide del Siglo XI, para protegerla de la invasión y de ser destruida por la guerra.
La devoción de Ntra. Sra. de la Encarnación
Sea por la peculiar manera de la aparición de la bendita imagen, por ser una advocación imprescindible en la cristiandad o por circunstancias que desconocemos hoy en día, o quizás por la suma de todas ellas, la Virgen de la Encarnación goza de una enorme devoción y fe en las localidades vecinas de su pueblo de Gerena. La circunstancia concreta de su aparición, ocurriendo en el margen izquierdo del Arroyo de los Molinos, perteneciente al término municipal de Guillena, hizo que este pueblo la tenga como una de sus devociones fundamentales. Infinidad de guilleneros profesan un inmenso fervor por la Virgen de la Encarnación, percibiéndose durante todo el año en este pueblo. Especial es la peregrinación de cientos de devotos a la llegada de la Virgen a su ermita el Jueves de Promesas, en el que es denominado en esta localidad como “Día de la Encarnación”. De igual manera, el Domingo de Romería acuden para rendir homenaje a la que, para estos devotos, la sienten como parte propia de su pueblo. Es de destacar la visita que realizan a la cueva donde apareció la sagrada imagen, siendo en estos días un ir y venir constante de guilleneros. Por todo ello, nuestra Hermandad tiene una muy especial y fraternal relación con la Hermandad de Nuestra Señora de la Granada, Patrona de Guillena, la cual peregrina hasta la ermita, junto a sus hermanos y vecinos de su pueblo, en los días en que la Virgen allí permanece.
En la localidad de Las Ventas de las Pajanosas, pedanía perteneciente a Guillena, igualmente es muy amplia la devoción a nuestra Patrona, peregrinando anualmente a la ermita de la Virgen infinidad de vecinos. Por ello, mantenemos una inmensa e intensa relación con la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario, Patrona de este pueblo.
El pueblo de El Garrobo tiene una vinculación singular con Gerena, debido a que en tiempos fue pedanía nuestro pueblo. Por ello es fácil imaginar la pasión que sienten por la Virgen de la Encarnación, acudiendo muchos de sus vecinos a nuestra Parroquia para visitar a la Virgen durante todo el año y, por supuesto, en los días de las Fiestas Patronales. Mantenemos una especial relación con la Hermandad de Nuestra Señora de la Estrella, Patrona de El Garrobo, la cual acude puntualmente a la Ermita cada año.
El fervor por Nuestra Señora de la Encarnación en el pueblo de Aznalcollar ocurre históricamente por la profunda relación entre los vecinos de nuestros pueblos, calando esta devoción entre los aznalcolleros a través de los tiempos.Son numerosos los vecinos de esta localidad que acuden a Gerena en los días de su Romería, junto a la Hermandad de Nuestra Señora de Fuente Clara, Patrona de Aznalcollar, para rendir pleitesía a nuestra Patrona.
Muy especial es la devoción a la Virgen en Salteras, pueblo algo más alejado de Gerena. Desde tiempos remotos existe una enorme fe en este municipio, siendo muy profundo el fervor que históricamente han mostrado hacia la Virgen de la Encarnación. Familias enteras y heredada de sus mayores, mantienen viva la llama de la devoción, manifestándose especialmente en la peregrinación en los días de las Fiestas Patronales hasta Gerena.
Por todo lo citado, especialmente por el sentimiento profundo de amor a la Virgen que han mantenido a lo largo de la historia infinidad de personas de esta zona de la provincia de Sevilla, podemos dar por cierto algo que, aunque no consta documentalmente, históricamente se tiene por cierto y que es el Patronazgo de Nuestra Señora de la Encarnación sobre nuestra comarca. Existen certeros indicios de una documentación que acredita tal hecho, pero aún no ha podido llegar a manos de la Hermandad.